sábado, 2 de abril de 2011

2 DE ABRIL: DÍA DEL EX COMBATIENTE DE MALVINAS

La guerra de las Malvinas o guerra del Atlántico Sur fue un conflicto armado entre la República Argentina y el Reino Unido que tuvo lugar en las islas Malvinas, Georgia del Sur y Sándwich del Sur. La guerra se desarrolló entre el 2 de abril, día del desembarco argentino en las islas, y el 14 de junio de 1982, fecha del cese del fuego, lo que conllevó la recuperación de los tres archipiélagos por parte del Reino Unido.
La causa fue la lucha por la soberanía sobre estos archipiélagos australes, tomados por la fuerza en 1833 y dominados desde entonces por el Reino Unido, algo nunca aceptado por Argentina, que los sigue reclamando como parte integral e indivisible de su territorio; de hecho, considera que se encuentran ocupados ilegalmente por una potencia invasora y los incluye como parte de su provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Tras una ocupación exitosa de las Malvinas estaba previsto recuperar militarmente también las islas Picton, Lennox y Nueva y otras hasta llegar al cabo de Hornos, que estaban ocupadas por Chile. El costo final de la guerra en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.
Políticamente, en la Argentina, la derrota en el conflicto precipitó la caída de la junta militar que gobernaba el país; en el Reino Unido, por su parte, la victoria en el enfrentamiento ayudó a que el gobierno conservador de Margaret Thatcher lograra la reelección en las elecciones del año 1983. Posteriormente fue posible la firma de un tratado en 1984 con Chile.

La situación en Argentina antes del conflicto

A comienzos de los años 1980, el modelo económico de la Junta Militar dio claras muestras de agotamiento, lo que provocó numerosas tensiones sociales: 90% de inflación anual, recesión profunda, interrupción de buena parte de la actividad económica, generalización del IVA, empobrecimiento de las clases medias, brusco aumento del endeudamiento externo de las empresas y del Estado, salario real cada vez más depreciado, aumento de la pobreza, etc.
La sustitución del jefe de la primera Junta Jorge Rafael Videla por el general Roberto Viola y, luego, de este por el general Leopoldo Galtieri, fue una consecuencia de esa crisis. La consiguiente decisión de intentar recuperar las Malvinas fue tomada, entre otras varias razones, tanto por el efecto que podría conseguirse a la hora de desviar la atención social de esos problemas, como por las posibilidades de recuperar el crédito perdido entre determinados sectores sociales sensibles a una acción de interés patriótico como ésa.
Las noticias de Malvinas están ligadas directamente al desarrollo del conflicto bélico, llevado a cabo entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982. El manejo de la información es un recurso importante para cualquier fuerza armada en situaciones de guerra ya que puede utilizarse para obtener nueva información, provocar errores en el contrincante, generar efectos entre los propios y los aliados. También es un buen elemento de propaganda política.

Pérdidas humanas: 649 hombres
  • Ejército Argentino: 194 (16 oficiales, 35 suboficiales, 143 soldados conscriptos)
  • Armada de la República Argentina: 377 (ARA General Belgrano 323, ARA Alférez Sobral 8, ARA Santa Fe 1, ARA Guerrico 1, ARA Isla de los Estados 5, Infantería de Marina 34, Base Islas Malvinas 1 y 4 pilotos del COAN)
  • Fuerza Aérea Argentina: 55 (41 aviadores)
  • Gendarmería Nacional Argentina: 7
  • Prefectura Naval Argentina: 2 (Río Iguazú 1)
  • Agentes civiles: 16 (ARA Isla de los Estados 13, ARA General Belgrano 2 y Narwal 1)

Consecuencias políticas

La derrota argentina en la guerra impidió la invasión a Chile que había planeado Galtieri y la marina de guerra tras una exitosa campaña el las Malvinas. En una entrevista con la revista Perfil el entonces Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Basilio Lami Dozo, dio a conocer las intenciones de Galtieri: “Que los chilenos saquen el ejemplo de lo que estamos haciendo ahora porque después les toca a ellos”. También Oscar Camilión, el último ministro de relaciones exteriores de Argentina antes de la guerra, en sus "Memorias Políticas", confirmo el plan argentino de invasión: «Los planes militares eran, en la hipótesis de resolver el caso Malvinas, invadir las islas en disputa en el Beagle. Esa era la decisión de la Armada…». Algunos sectores de la opinión pública argentina ya anunciaban abiertamente en los medios la próxima invasión a Chile, como el periodista Manfred Schönfeld en el periódico "La Prensa" del 2 de junio de 1982: «Para nosotros no estará terminada la guerra, porque, inmediatamente después de barrido el enemigo de las Malvinas, debe serlo de las Georgias, Sandwich del Sur y de todos los demás archipiélagos australes argentinos,...». Estos planes, de larga data, son ampliamente conocidos con excepción de Argentina, donde no son aun reconocidos por la dirigencia política, mas aun se queja públicamente de la falta de apoyo de Chile. Posteriormente fue posible la firma del tratado de 1984 con ese país.
La guerra empeoró aún más la situación económica argentina y significó un severo golpe para la moral del país, del que tardaría mucho en recuperarse. Leopoldo Galtieri cayó en desgracia y tuvo que renunciar a la presidencia a los tres días de la derrota, siendo sustituido por Alfredo Oscar Saint-Jean, que a su vez fue suplantado dos semanas después por Reynaldo Bignone. Pero la Junta Militar estaba herida de muerte. Un año y medio después el último militar entregaba el poder a Raúl Ricardo Alfonsín, primer presidente elegido democráticamente desde el golpe de Estado de 1976.
El sector de la sociedad que antes se había girado siempre a los militares para que «enderezaran» las cosas cuando éstas iban mal comenzó a pensar que éstos carecían en realidad de habilidades políticas, con lo que la mentalidad golpista fue disolviéndose en Argentina durante los siguientes años.
En el Reino Unido, la victoria sacó al gobierno de Margaret Thatcher del agujero en que se encontraba por sus duras políticas sociales de corte neoliberal y ganó las elecciones de 1982 con la más amplia mayoría que había tenido un candidato desde 1935. Esto le permitió afrontar con mucha fuerza todos los conflictos con amplias capas de la población derivados de las políticas mencionadas que se produjeron en los años subsiguientes y seguir en el poder hasta 1990.
La Guerra de las Malvinas significó el final, en la práctica, del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), pues el más poderoso de sus componentes, Estados Unidos, decidió deshonrarlo de facto para aliarse con la otra parte en el conflicto. También significó un fracaso para la ONU y para la diplomacia de numerosas naciones.
Por el contrario, la Guerra de las Malvinas reforzó la «relación especial» entre Estados Unidos y el Reino Unido, dando lugar a un atlantismo extremo que en tiempos recientes ha significado profundas divisiones en el proceso de construcción de la Unión Europea. No obstante, Estados Unidos votó en noviembre de 1982 a favor de una resolución de Naciones Unidas instando a las partes a renegociar el conflicto. Por su parte, el resto de países de la Unión Europea levantó las sanciones a Argentina en cuanto la guerra hubo terminado.
En la actualidad, las relaciones entre Argentina y el Reino Unido pueden calificarse de regulares. Hay un «paréntesis» sobre la cuestión malvinense. En 1985 Londres concedió a los habitantes el derecho a la autodeterminación; teniendo en cuenta que éstos son y se sienten británicos en su inmensa mayoría, no parece que signifique gran cosa. En 1990 se restablecieron las relaciones diplomáticas entre ambos países. En 1999 desapareció del aeropuerto de Buenos Aires el cartel «Las Malvinas son nuestras». En 2001, el Primer Ministro británico Tony Blair visitó oficialmente Argentina. Los archipiélagos siguen en las mismas manos que estaban el día anterior al inicio del conflicto. Las relaciones bilaterales son igualmente cordiales, aunque los sucesivos gobiernos argentinos desde la guerra no cedieron jamás en su reclamo.

La información clasificada

Según el informe de la comisión militar argentina, soldados británicos mataron a siete soldados heridos y a tres prisioneros de guerra argentinos, a los que obligaron a realizar tareas peligrosas en el campo de batalla. El 1 de junio de 1982, una patrulla de soldados del Regimiento 12 de Infantería fue obligada a realizar tareas peligrosas bajo amenaza de pasar la noche a la intemperie y durante una explosión murieron tres de sus compañeros. El diario inglés «The Independent» también señalo como responsable de crímenes de guerra contra soldados correntinos y chaqueños a un piloto de helicóptero británico quien rehusó evacuar a un malherido joven conscripto quien a tiempo después falleció. Los soldados británicos también mataron a cinco soldados argentinos que se replegaban luego de haberse ordenado la rendición según aseguró Víctor Catá vicepresidente en 1996 de la Casa del Veterano de Guerra.
En 2009, ex combatientes de las Malvinas contaron las vejaciones a las que fueron sometidos por parte de 70 oficiales y suboficiales durante el conflicto bélico. El veterano José Martín Araníbar, que apoyó la investigación que llegó a la Justicia, comentó a El Mundo que "esta megacausa contiene todos los delitos: vejámenes, torturas, servidumbre, heridas graves, abandono de persona e incluso dos muertes; la de un soldado que al parecer fue fusilado por un cabo y otro que murió de hambre al ser abandonado". Todas las fuentes militares coinciden en que los soldados Roque Evaristo Sánchez y Avelino Nestor Oscar Pegoraro murieron combatiendo heroicamente, mientras que pudieron haber muerto por expresas órdenes de sus jefes, según unas u otras fuentes. También existe polémica por la muerte del soldado Rito Portillo, que murió por fuego amigo según la versión militar, mientras que otros tienden a considerar que se lo fusilo por orden de un cabo. “Nuestros compañeros murieron por las balas… no de hambre y frío”, aseguró Walter Rogido, de la Federación de Veteranos de Malvinas de Corrientes, al hacer referencia –sin nombrarlos– a lo relatado por los testimonios presentados por los ex soldados correntinos que denunciaron muertes por fusilamiento y por inanición de parte de algunos militares argentinos. Uno de los impulsores de la investigación, el presidente del Centro de Ex Combatientes de Malvinas (CECIM La Plata), Ernesto Alonso, dijo que "A Malvinas no fueron las Fuerza Armadas del Ejército del general San Martín, sino una banda de asesinos entrenados en reprimir y desaparecer". No todos están de acuerdo con esta afirmación. El ex conscripto Fernando Cangiano mantiene que: "Desde el fin de la guerra se ha pretendido, no sin éxito, urdir una trama discursiva en torno a un supuesto sadismo enfermizo de los oficiales y suboficiales argentinos, en contraposición con la pueril ingenuidad e impotencia de los soldados conscriptos, a quienes se calificó piadosamente de "chicos de la guerra"". Luego de la determinación judicial en noviembre de 2009 que no considera a los estaqueamientos en Malvinas como delitos de lesa humanidad, Mauricio Ramos, Presidente de la Asociación veteranos de guerra continentales, legitimó la decisión argumentando que “no olvidemos que estaban en vigor las leyes del régimen militar que establecían que si uno cometía traición a la Patria, podría ser fusilado”. En diciembre de 2009, después del escándalo que causó la revelación de como el Dr. Pablo Andrés Vassel habría conseguido que varios ex combatientes testificaran contra sus oficiales y suboficiales, el Dr. Vassel, quien inició las denuncias de ex combatientes correntinos por vejámenes y torturas en Malvinas, renunció como Subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes.

Veteranos de guerra de Malvinas no reconocidos

Durante el año 1982, en plena guerra de Malvinas, muchas unidades argentinas en el continente, como en el mar cumplieron misiones de alto riesgo. El portaaviones ARA Veinticinco de Mayo participó en la captura de las islas y a principios de mayo estaba preparándose para un enfrentamiento con la flota británica, que no fue posible por mal tiempo. La Armada Argentina en 1994 informo que tenían derecho a considerarse veteranos de Malvinas a las tripulaciones del Portaaviones 25 de Mayo, los destructores Hércules, Santísima Trinidad, Comodoro Py, Comodoro Segui, Hipólito Bouchard, y Piedrabuena, las corbetas Drummond, Guerrico y Granville, los buques Punta Médanos, Cabo San Antonio, Gurruchaga, Somellera, los petroleros Campo Durand, Puerto Rosales y Río Cincel, los transportes Mar del Norte y Córdoba y los submarinos San Luis y Santa Fe. Sin embargo no se reconoce a los más de diez mil marineros que participaron en las riesgosas misiones como veteranos. Miles de soldados que cumplieron misiones custodiando la Patagonia, como así también en Tierra del Fuego, tampoco son reconocidos como veteranos y son denunciados como «falsos ex combatientes». No obstante, los primeros argentinos muertos después de la recuperación de las Malvinas, fueron los tripulantes de un helicóptero de Bell UH-1H, muertos posiblemente por el accionar de los comandos británicos al que fueron a interceptar en la zona de Caleta Olivia. Al anochecer del día 16 de mayo, un submarino británico intentó dejar comandos en la base de Río Grande, siendo repelido por fuego de del destructor ARA Bouchard.
El 20 de mayo, el helicóptero británico Sea King fue baleado al sobrevolar posiciones de los soldados del Regimiento 24 destacados en Santa Cruz y a los días siguiente afirman que se produjo un intercambio de fuego con los infiltrados de la tripulación. El incidente, que desencadenó una de las noches más movidas en Comodoro Rivadavia para las tropas argentinas, se produjo entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de mayo de 1982. «Fue una de las alertas rojas más grande que hubo», recordó Marcelo Díaz, quien integraba el Regimiento de Infantería 1. «A la mañana, ya con la luz del día, se encontraron cuatro o cinco gomones en la costa. Había gente que desembarcó. A los cinco días se encontraron cuatro o cinco personas que eran ingleses, vestidos de civil, de traje y corbata, con maletines que adentro tenían armas», agregó. Al día siguiente, en el transcurso de un vuelo de reconocimiento ofensivo fallece al precipitarse sobre el Golfo de San Jorge el alférez Mario Luis Valko pilotando un avión IA-58 Pucará. También muere el subteniente Juan Omar Abraham quien se había internado diez kilómetros al sur de Caleta Olivia con la playa bajante y desapareció. Fue encontrado ahogado, al sur de la ría, el 25 de mayo.
Hoy los ex movilizados que pelearon desde el continente exigen ser reconocidos como veteranos de guerra. Su esperanza se basa en un proyecto de ley presentado por el senador nacional Miguel Ángel Pichetto, que propone reconocer como veteranos a todos los conscriptos movilizados en el sur del continente. “Sería una estafa moral equiparar a los veteranos con los movilizados”, afirmó Ernesto Alonso, presidente del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM).

No hay comentarios: