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viernes, 12 de abril de 2013

La necesaria perspectiva de género



La perspectiva de género no es una pretensión, ni una excusa ni un argumento mediático. Es la única manera de entender que dos chicas jóvenes, apenas salidas de la adolescencia, vivieran aterradas porque el partido donde residen, Moreno, registra los índices más altos de agresiones hacia las mujeres de todo el conurbano bonaerense, y porque sabían que las Traffic rondaban los boliches locales buscando secuestrar chicas. Es por eso que llevaban un cuchillo cuando salían de noche, porque no sabían cuándo tendrían que defenderse de alguna clase de ataque.


La perspectiva de género es la única herramienta para dimensionar el poder de un vendedor de drogas, y la protección de la que gozaba en el barrio, frente a estas dos chicas a las que acosaba y a las que intentó violar, y que resultaron acusadas de intento de homicidio porque se defendieron de él.


¿Qué otra cosa, si no es la perspectiva de género, permitiría caracterizar el trato recibido por las chicas en el sistema penal, donde no se atendieron debidamente sus problemas de salud?

Es precisamente la perspectiva de género, esa mirada que desnuda las desigualdades sociales basadas en el poder que detentan varones sobre mujeres, la que ayuda a analizar la violencia de género institucional cometida sobre las hermanas Jara, coronada por un poder judicial que, como en tantos otros casos, no las escuchó o no dio validez a sus testimonios. Por eso pasaron dos años en la cárcel, donde conocieron a otras mujeres también condenadas por haberse defendido de los hombres que las atacaban. Por eso se dio crédito a la palabra de Leguizamón, el victimario, aunque las declaraciones de este hombre hicieran agua por todos los costados.


Por eso el fallo que ahora las libera apuntó más a un aparente equilibrio que a lograr una verdadera reparación. Por eso se decidió que los dos años vividos en la cárcel valían como condena por lesiones graves, para no reconocer que no debieron haber pasado un solo día lejos de su hogar por esta causa, y en cambio no se activó contra el agresor. Es, precisamente, la perspectiva de género lo que le está faltando a la justicia de nuestro país.

miércoles, 25 de abril de 2012

Historia del Día de la Mujer

Aquí les ofrecemos los hitos históricos que se desarrollaron y que dieron origen a lo que hoy llamamos "Día de la Mujer".

miércoles, 18 de abril de 2012

Guía Técnica de Aborto no Punible,

Esta es la guía técnica de aborto no punible realizada por la Secretaría de Programas Sanitarios del Ministerio de Salud de la Nación.

Este documento ha sido elaborado en base a cuatro fuentes principales: “Aborto sin riesgo: Guía técnica y de políticas para sistemas de salud”, Organización Mundial de la Salud (Ginebra, 2003); “Norma Técnica para la Atención de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE)”, Ministerio de la Protección Social, (Bogotá, 2006); “Norma Técnica: Atenção Humanizada ao Abortamento”, Ministerio da Saúde, (Brasilia, 2005); y “Aborto Legal: Regulaciones Sanitarias Comparadas”., de Ana Cristina González Vélez, Giselle Carino y Juanita Durán. IPPF/WHR. Octubre 2007. Montevideo. Uruguay.

Se agradece la Coordinación Técnica de Mariana Romero y Paola Bergallo; la colaboración de Silvina Ramos y todos los colegas médicos, sanitaristas, juristas y psicólogos que revisaron este documento.

Se destaca la contribución de María del Carmen Feijoó, Guillermo Carrolli, Silvia Oizerovich y Mabel Bianco, integrantes del Consejo Asesor del Programa Nacional.


lunes, 19 de marzo de 2012

LA MUERTE NO ES IGUALITARIA

Nos sacude sobre la medianoche la noticia de la muerte de Claudia Pía Baudracco, mujer trans, Coordinadora Nacional de ATTTA y Secretaria por las mujeres Trans en la Federación Argentina LGBT, militante de los derechos de la diversidad, del proyecto de Ley de Identidad de Género y el de Ley de Asistencia Sanitaria Integral. No hay nadie en la militancia LGBT que no conozca, de manera personal o mediada, el rostro, la voz, la presencia física, el discurso y el trabajo de Claudia Pía. Hace algunos meses, ella sostuvo este diálogo con sus compañeras:
“— ¿Todas ustedes me conocen? —pregunta Claudia Pía Baudracco, dirigente de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero Argentinas, y todas responden que sí—. ¿Alguna sabe el nombre que figura en mi DNI?

La pregunta las sorprende. Está claro que ninguna lo sabe. Entonces, Pía insiste:

—Si tengo un accidente, me van a buscar en los hospitales por Claudia Pía… ¿Cómo van a hacer para encontrarme?”*

Claudia Pía no tenía el reconocimiento legal de su identidad de género, por lo que todo lo que toca ahora en relación con los trámites de defunción, se hará de acuerdo al nombre que figura en su documento. Un nombre en el que ella no se reconocía y que no significa nada para su entorno.

Esta situación triste, injusta e indignante es la norma en la vida de las personas trans porque todavía no es ley la posibilidad de cambiar el nombre registral (el que figura en el documento) por ese otro nombre, el que se percibe como verdadero porque expresa la persona que se es más allá de cualquier pretendido condicionamiento biológico y más allá de las expectativas sociales que sobre cada persona se depositan. Es decir que mientras las personas cisgénero (las que viven su género identificado con su sexo de nacimiento) pueden ser tratadas desde el hospital hasta los funerales por su nombre verdadero, las personas trans (para quienes la identidad de género es distinta del sexo de nacimiento) se mueren bajo el nombre de alguien que no existe en la realidad.

Morirse para volver a convertirse en ese nombre que no expresa la identidad es el acto final de una vida de desigualdades, en la que la negación y la exclusión van cerrando puertas. Esas puertas que unas pocas pueden atravesar con enorme esfuerzo, porque se les presentó la oportunidad y pudieron reconocerla, organizarse y aprovecharla, pero que la inmensa mayoría mira desde afuera, desde la marginalidad, desde el trabajo sexual obligado por el hambre, la imposibilidad de estudiar, el maltrato de la policía y el desprecio social.

La muerte no es democrática ni nos iguala a todxs si para una gran parte de la población no existe el derecho a existir, vivir la vida, morir y ser despedidx de ella con la identidad que cada unx se construye.

* “El derecho de llamarse Marcela”, nota de la Federación LGBT.

jueves, 8 de marzo de 2012

HISTORIA DE LA MUJER TRABAJADORA


El movimiento en pro de los derechos de la mujer no surgió en el siglo XX o en el XIX como muchas pensábamos, sino que existen antecedentes documentados ya anteriormente. Sin embargo, hasta el siglo XX no se han logrado los mayores logros, siempre con el sacrificio y la lucha de numerosas mujeres que no han querido conformarse.

Cabe destacar que antes de que se instaurara el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora ya se habían celebrado otros eventos similares entre los que cabe destacar el Women’s Day que se celebró en Estados Unidos el 28 de febrero de 1909 y que continuó teniendo lugar hasta 1913, aunque dicha celebración era de carácter más nacional.

Sabemos que nuestro primer Día Internacional de la Mujer tuvo lugar el 19 de marzo de 1911 en varios países de Europa, y que en ese primer encuentro participaron más de un millón de mujeres ansiosas por hacer saber al mundo sus reivindicaciones:


El derecho a voto


El derecho a la ocupación de cargos públicos


El derecho a la formación profesional


El derecho al trabajo y a la no discriminación por el mero hecho de ser mujer.

Aunque lo anterior lo conocemos con certeza el problema surge cuando queremos saber el detonante de dicho acontecimiento, puesto que existen muchas fuentes de información erróneas con diferentes versiones al respecto.

Una de las versiones sobre este tema cuenta que el 8 de marzo de 1857 en Nueva York las mujeres de una fábrica (cuyo nombre también varía según la fuente) protestaron por la mejora de sus condiciones laborales, tras lo cual el empresario dueño de la fabrica las encerró y prendió fuego a la fábrica muriendo 129 mujeres. El mito continúa afirmando que en conmemoración de este suceso surgió más adelante el Día Internacional de la Mujer, pero en realidad no existe ningún documento fiable que corrobore esta versión. Otra teoría que circula es que dicho incendio ocurrió el 8 de marzo de 1908, teoría que se viene abajo en cuanto se descubre en el calendario de ese año que el día 8 de ese mes era domingo, día en el que difícilmente se origina una huelga, además de que tampoco hay ningún dato que sustente este hecho. Por último también se escucha que el origen pudo ser una manifestación del sector textil que se produjo en esta época también en Nueva York, pero nuevamente nos encontramos con que la afirmación no parece basarse en ningún dato serio.

Lo que encontramos cuando acudimos a investigaciones serias sobre este tema es que fue en Copenhague donde, en 1910, en la celebración de la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, se aprobó por unanimidad el establecimiento del Día Internacional de la Mujer Trabajadora como método de lucha por la causa de la mujer. Esto fue gracias e la propuesta hecha por una mujer socialista y alemana, Clara Zetkin.

Con respecto al incendio anteriormente mencionado: si ocurrió, pero no en 1857, ni en 1908, sino el 25 de marzo de 1911, pocos días después del primer encuentro internacional y en la fábrica “Triangle Shirtwaist Company” de Nueva York, donde murieron más de un centenar de trabajadoras. La relevancia que se le otorga es debida a que se hizo referencia a él en muchos de los encuentros anuales posteriores, pero no fue el origen del Día Internacional de la Mujer. Del mismo modo se sabe que si ocurrió una manifestación del sector textil, pero el 27 se septiembre de 1909, y la huelga se prolongó durante 13 semanas (hasta el 15 de febrero de 1910), pero tampoco tuvo parte en la instauración de la celebración del 8 de marzo.

Lo que parece haber ocurrido es que a finales del siglo pasado ha tratado de desvincularse la aparición de este día con el comunismo, que es en lo que derivaría el socialismo de aquel entonces. Y para esto se han elaborado diferentes farsas que al final no han podido sostenerse.

Prosiguiendo con la historia de la lucha de la mujer, y dejando ya polémicas a parte, tras el éxito del primer encuentro más países fueron sumándose a la manifestación pública sucedida. Rusia lo hizo en 1913, y en el resto de Europa se llevaron a cabo mítines de apoyo a la mujer y en contra de la guerra (Primera Guerra Mundial) en 1914 en fechas cercanas al 8 de marzo.

Fue el 8 de marzo de 1917 en Rusia donde, como consecuencia de la escasez de alimentos, las mujeres se amotinaron. Este importante acontecimiento marcó el comienzo de la Revolución Rusa, que derivó en la caída del Zar y en el establecimiento de un gobierno provisional que por primera vez concedió a la mujer el Derecho a Voto. Por la relevancia de este suceso, y sobre todo porque fueron las mujeres quienes lo llevaron a cabo parece ser que se situó definitivamente en el día 8 de marzo del calendario gregoriano el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Ya en 1920 en Estados Unidos se logra la aprobación de la Decimonovena Enmienda de la Constitución Estadounidense por la que se otorga a las mujeres el derecho al sufragio en este país.

Otro hecho importante es la adhesión a la defensa de la mujer y de sus derechos de las Naciones Unidas desde que en 1945 se firmó en San Francisco una carta que constituye el primer acuerdo internacional que defiende la igualdad de ambos sexos como derecho fundamental e indiscutible. Y actuando en consecuencia desde entonces las Naciones Unidas han tomado innumerables medidas en diferentes campos con el fin de lograr que lo escrito en aquella carta se vea algún día plasmado en la realidad, destacando como ejemplo la declaración de 1975 como “Año Internacional de la Mujer”, así como la adopción de numerosas medidas legislativas, sociales, etc. Y, como no podía ser de otra manera, dicha organización, con cuya mediación se ha conseguido que incluso más países se unan a nuestra causa, también se ha unido a la celebración del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo,

Ya para terminar sólo me falta resaltar que la situación de la mujer ha evolucionado de manera vertiginosa desde que un millón de mujeres se reunieran el 19 de marzo de 1911 para reivindicar públicamente lo que por naturaleza les correspondía, pero no debemos olvidar que un siglo después aun hay objetivos que no se han logrado, como la no discriminación de la mujer en el trabajo. Es por esto que no debemos relajarnos ni conformarnos, especialmente el día 8 de marzo. Debemos no ser conformistas y recordar que esta es nuestra causa, y que ningún organismo oficial va a defenderla con más garra que nosotras mismas. Podemos hacerlo desde nuestras familias, amigos y trabajo, y sobre todo recordando que lo tenemos mucho más fácil actualmente ya que otras han superado muchas dificultades a lo largo de la historia.

Fuentes: http://www.diadelamujer.net/historia.html

sábado, 26 de noviembre de 2011

MARCHA CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES

Nuevamente nos hemos encontrado un 25 de noviembre marchando contra todas las formas de violencia hacia las mujeres. La gran novedad de este año fue la incorporación de la “marcha de las putas”, que se concentra en el derecho al uso, disfrute y circulación de las mujeres por el espacio público, sin la intromisión que, con la excusa del piropo, se convierte en una agresión por parte de los varones, como un precio a pagar por decidir andar solas por la calle. Como todos los años, a la vez, marchamos por el derecho a una vida íntima sin la violencia física y sexual de un compañero maltratador, por una inserción laboral igualitaria, por una vida sexual y reproductiva sana y autónoma, por la diversidad sexual vivida en un marco social de respeto, por una representación mediática que nos empodere en lugar de cosificarnos y de naturalizar la violencia sexual ejercida sobre nosotras.

Marchamos en un contexto contradictorio. La pelea sostenida en los tribunales mendocinos dio sus frutos, y hoy se reconocen las violaciones a las detenidas desaparecidas durante la dictadura como crímenes de lesa humanidad. Sin embargo, crece la violencia hacia nuestros cuerpos. Las estadísticas elaboradas por el Observatorio de Femicidios en Argentina de La Casa del Encuentro a partir de coberturas mediáticas, daban cuenta en 2010 de 260 asesinatos de mujeres por parte de hombres de sus entornos, incluyendo parejas y ex parejas. Este año la cifra se ha incrementado: hasta octubre de este año, se habían cometido 230 crímenes, es decir, un 10% más que el año pasado en el mismo período. Es más de una muerte cada 1,5 días. En paralelo, leemos todas las semanas acerca de sentencias sobre casos previos en las que el sexismo de integrantes del Poder Judicial disculpa la violencia de los machistas femicidas con la reducción de las penas. También aumentaron las llamadas a los organismos de denuncia y acompañamiento de la víctima de violencia de género, pero sigue siendo difícil para muchas mujeres hacer valer su derecho a una vida sin agresiones, cuando la policía o las fiscalías no atienden a sus denuncias y pedidos de auxilio, alimentando así la espiral que comienza en el insulto y termina con una mujer baleada, apuñalada o quemada. El trabajo del Observatorio visibilizó también un tipo de crimen que describe como “femicidio vinculado”, que consiste en el asesinato exclusivo o extensivo sobre lxs hijxs de la mujer víctima de violencia, con la voluntad, muchas veces explícita, de pegarle donde más le duela o quitarle lo que más quiere. Esta visibilización se logró por la dramática realidad de 16 niñxs de menos de 12 años que murieron violentadxs por parejas actuales o pasadas de sus madres, incluyendo a sus propios padres. Llevamos al Congreso y a los medios el debate por la interrupción voluntaria del embarazo, donde enfrentamos los argumentos más absurdos y reaccionarios contra nuestra autonomía. La presión conservadora de corte religioso sobre lxs legisladorxs fue más fuerte, y el debate quedó trunco hasta el próximo año, mientras mujeres niñas y adultas siguen siendo victimizadas porque no se les reconoce el derecho a un aborto no punible, o mueren destrozadas por las consecuencias de un aborto inseguro. Protestamos y denunciamos cuando desde diarios, radio o televisión, periodistas, humoristas, conductores o publicistas nos insultan, nos convierten en objetos sexuales o nos agreden de cualquier manera. Aun así, se multiplican las escenas basadas en los cuerpos de las mujeres, las pautas realizadas a partir de estereotipos, las expresiones públicas más exacerbadas de machismo. El Secretario General de la Mesa de Diversidad Sexual y Género de Cuyo, Macoco Guajardo, decía días atrás, en las II Jornadas de Capacitación y Perfeccionamiento “Diversidades y Derechos Humanos”: “Las mujeres han sido moneda de cambio de todos los gobiernos”. Hablábamos de cómo tantas veces se negoció el apoyo de la Iglesia al poder político a cambio de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, como el acceso garantizado a métodos anticonceptivos, a información completa y confiable, a la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Suele sostenerse también que el recrudecimiento de la violencia de género aparece como represalia ante el avance de las mujeres en el reconocimiento de nuestros derechos.

Existe una manera de superar este juego de opuestos que resulta fatal para tantas mujeres: la concientización y la sensibilización. En la medida en que podamos educar y educarnos en la idea de la igualdad de los géneros, podremos empoderarnos, asegurarnos el respeto y la contención de las instituciones, y el aislamiento, desactivación y desnaturalización de las conductas violentas, y la solidaridad entre las mujeres.

domingo, 20 de noviembre de 2011

II JORNADAS DE CAPACITACIÓN Y PERFECCIONAMIENTO: "DIVERSIDADES Y DERECHOS HUMANOS"

Las II Jornadas de Capacitación y Perfeccionamiento: “Diversidades y Derechos Humanos” se desarrollaron entre el 16 y el 18 de noviembre en la sede de ATE de la ciudad de Mendoza. Este es un breve resumen de lo que se expuso en estas jornadas:

Silvina Anfuso: “Violaciones a Detenidas en la Última Dictadura Militar”. Es necesario visibilizar la violación sistemática como forma de tortura de detenidas desaparecidas durante la última dictadura. El poder heterosexista castigó de esta manera a las mujeres que se atrevían a salir de la esfera privada para abrazar causas militantes y políticas y desafiar el modelo de sociedad patriarcal. La violación fue un método de disciplinamiento.

 Macoco Guajardo: “Incidencia de la Diversidad Sexual en las Políticas Partidarias”. Es necesario el reconocimiento de las grandes organizaciones de diversidad que nos antecedieron. Colectivos como Nuestro Mundo, Frente de Liberación Homosexual, la Comunidad Homosexual Argentina y la Federación LGBT, fueron pioneras en la visibilización y la reivindicación de derechos, aun en tiempos hostiles y frente a la incomprensión política. Si se pudo lograr matrimonio igualitario, se puede lograr todo lo demás.

José María Vitaliti: “Derechos vulnerados de Niñxs y Adolescentes”. La infancia, etimológicamente, era el tiempo de no tener voz. Durante el siglo XX, en la Argentina lxs niñxs fueron simplemente "menores". A partir de este siglo, comenzamos a pensarles como "niñxs", pero seguimos hablando en lugar de ellxs, sin escucharlxs. Debemos empezar a reconocer sus fortalezas y a hacer la autocrítica de quienes trabajamos por sus derechos. La intervención de José María Vitaliti fue novedosa en el sentido de tratar el tema de la niñez en una jornada de diversidad y derechos humanos, algo que no se hace habitualmente en nuestra provincia.

Lisandro Soriano: “Situación del VIH/Sida en Mendoza”. Las campañas de prevención de VIH/Sida han fallado. Si en los últimos 7 años, el 97% de los nuevos casos son de infección por vía sexual, es que las campañas universales y no segmentadas, basadas en la apelación a la racionalidad, desconocen la relevancia del clima erótico y la posibilidad de erotizar el preservativo y su uso. Dentro de los grupos estigmatizados, hay más conciencia, testeo y cuidado que en los demás.

Mauricio Carrillo: “Acoso Escolar: Violencia y Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género”. Niñxs y adolescentes han naturalizado la violencia que se da entre pares (bullying). La violencia explícita es mayor entre los varones, pero en exclusión, hay semejanza entre varones y mujeres. Hay que actuar contra la discriminación desde el aula y el hogar. Nuevas formas de acoso: las que se valen de Internet. Hay que crear una red en torno a la víctima y aislar la conducta agresora. No hay campañas públicas sobre el tema en el país.

Sebastián Sosa Melli: “Acción de Nulidad de los artículos discriminatorios del Código de Falta Provincial”. Los códigos de faltas que aún quedan son incompatibles con los tratados internacionales incorporados a la Constitución. El código empodera a la policía para perseguir a lxs trabajadorxs sexuales, pero hay que educar a lxs agentes contra la discriminación. El derecho tiene que mirar la realidad y salvaguardar a la persona. Se ha roto el pacto con el Estado porque emergieron actores antes invisibilizados. La Iglesia interviene e interfiere en la actividad del Estado. Si no sirve para garantizar el respeto a las personas, el Estado no sirve para nada. Hay que impedir el maltrato a lxs trabajadorxs sexuales.

Fátima Olivares/Francia Guerra/Mariana Contreras: “Trabajo Sexual: Especificidad frente a la Trata de personas”. AMMAR trabaja para la organización de las mujeres trabajadoras sexuales, para la prevención de VIH/Sida e ITS, y por la educación de las asociadas. Su mayor problema es el acoso policial, con o sin códigos de faltas. Buscan empoderarse, superando el prejuicio internalizado de su inutilidad como personas y de un aporte negativo a la sociedad.

Nicolás Linares: “Diagnóstico Participativo Nacional en Diversidad y Salud”. El programa "Diagnóstico Participativo Nacional en Diversidad y Salud" busca garantizar para todxs el acceso a la salud. Se busca que las personas trans se acerquen e incorporen al sistema de salud desde la atención primaria, que es prevención, hasta el rol de capacitadorxs. Se ganaron derechos, pero falta la Ley de Identidad de Género, y una ley de fertilización asistida que sea inclusiva. Se trabaja para modificar los protocolos de atención.

Laura Schuster: “Sexualidades y Adolescencias”. La sexualidad es un aspecto integral de la vida. Hay muchos mitos entre lxs adolescentes sobre el sexo. El mercado está dirigido a ellxs, y lxs adultxs les suponemos saberes que no tienen. Se inician llenxs de temores. La sexualidad cuesta, porque es una construcción. Concentran el cuidado en prevenir embarazos pero no ITS's. Las disfunciones sexuales en la adolescencia aparecen cuando se tienen relaciones sin mínimas condiciones de seguridad, comodidad, privacidad. Necesitan el acceso a consejería, a métodos anticonceptivos gratuitos. En consejería, el preservativo no se discute, se entrega a manos llenas. El 15% de los embarazos se da en adolescentes, que no tienen capacidad de planeamiento y anticipación. Se apunta a la inclusión de la diversidad y a sus derechos.
Elizabeth Auster: “Autonomía sobre el propio cuerpo”. En las decisiones que cada persona toma sobre su cuerpo se encarnan sus derechos. Nos asumimos como sujetos de derechos y exigimos al Estado que nos los reconozca. La autonomía puede respetarse o violarse, aunque la ley nos proteja en teoría. El lenguaje no sexista visibiliza colectivos, exclusiones y derechos. Para entender cómo se afecta la autonomía, debemos preguntarnos, ante cada decisión política, sobre quiénes y de qué manera impacta.

Karina Ferraris: “Interrupción Voluntaria del Embarazo”. La misoginia y el Estado tutelar están en la base de la negativa al derecho al aborto. Lo que se discute es un derecho, no una obligación. Lo que cuenta es el deseo de seguir adelante un embarazo y maternar, y no es un debate religioso sino de salud pública. Los derechos de las mujeres son derechos humanos. La ilegalidad no impide que se hagan 460.000 abortos al año. En Mendoza hay 2600 casos anuales de atención post aborto inseguro. Las políticas públicas se piensan desde la prevención. Lo que hace inseguro al aborto es la clandestinidad. La legalización no tiene efecto multiplicador; la clandestinidad es hipócrita. Hay casos paradigmáticos, como el de Ana María Acevedo, de violación al derecho al aborto no punible, que llevaron a la Argentina a responder frente a organismos internacionales por violación de los derechos humanos.

Karina Ferraris, Macoco Guajardo, Elizabeth Auster: “Ley de Identidad de Género”. El proyecto de Ley de Identidad de Género (LIG, en adelante) busca el pleno reconocimiento de la identidad genérica de las personas trans, y el acceso a los recursos médicos que necesiten para adecuar sus cuerpos a sus realidades genéricas, a través del proyecto de Asistencia Sanitaria Integral. La LIG categoriza travestismo y transexualismo de acuerdo a si se conservan los genitales o se modifican, pero no explica qué es ser trans, porque esa es una construcción identitaria personal y única. El derecho a la identidad es básico para ejercer otros derechos. El proyecto da un salto cualitativo al dejar atrás la patologización de la transgeneridad: aquí se parte del derecho a la salud como derecho humano.

Las 12 exposiciones de estas jornadas mostraron una diversidad de temas: género, violencia institucional, niñez, derecho, sexualidades, discriminación, inclusión, militancia, salud, y múltiples cruces entre todos ellos. Vimos diversas maneras de poner el cuerpo en juego y diversas maneras en que el Estado se relaciona con las personas: con compromiso, con violencia, con control moral, con negligencia, con incomprensión, con excusas. Nos propusimos, y lo logramos, encarar el largo temario desde la perspectiva de los derechos humanos, pensar en las reivindicaciones exitosas, las batallas que nos quedan por pelear y los obstáculos que se nos presentan. La devolución del público hizo hincapié en la gran necesidad que tienen como estudiantes y profesionales de pensar e informarse en estas temáticas, que son sistemáticamente ignoradas en los planes académicos.

Tenemos mucho que agradecer a nuestrxs panelistas. Hubo en estos días integrantes de organizaciones sociales, de organizaciones partidarias, de programas de salud del Estado, profesionales independientes. Cada unx tenía una posición ideológica y operativa respecto del gobierno y sus políticas: pertenencia, crítica, enfrentamiento, oposición, reclamo, apoyo. Siendo concientes de esta otra diversidad que planteaban las jornadas, todxs lxs panelistas las apoyaron desde el momento en que no dudaron en aceptar la invitación, hasta las corridas de último minuto para ayudar a solucionar problemas inesperados. Decíamos el miércoles al comenzar que aspirábamos a mucho más que la tolerancia; y el respeto y el debate enriquecedor que tuvimos finalmente, es un ejemplo de nuestros objetivos. Agradecemos de corazón a nuestrxs panelistas, y a las organizaciones, instituciones, medios y organismos que nos apoyaron y trabajaron junto a nosotrxs: la agrupación Diversidad Socialista, la revista Noticias y Universidad, Radio Nihuil, Radio Libertador, Mendoza Opina, Diario Los Andes, Infancia Hoy, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales – UNCuyo, Secretaría de Extensión, Cooperación y Comunicación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales – UNCuyo, Programa Provincial de Sida, Programa Provincial de Salud Reproductiva, Dirección Nacional de Sida e ITS, Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, Libres por las Diversidades, Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), y a la Asociación de Trabadores del Estado (ATE). No queremos olvidarnos de agradecer a todxs aquellxs que difundieron este evento desde sus espacios, sean en redes sociales o en medios de comunicación.

Estamos muy felices con el resultado de estas jornadas. Lxs asistentes mostraron un gran compromiso al anotarse previamente y asistir a un evento tan exigente en cantidad de horas. Les estamos muy agradecidxs, tanto por su presencia a lo largo de los tres días como por la participación permanente en los debates que generó cada exposición. Esperamos que las jornadas les hayan representado también la oportunidad de relacionarse entre personas con inquietudes en común, porque es mucho lo que hay por hacer, creando redes, participando, formando y concientizando.

viernes, 28 de octubre de 2011

RESPETO POR LA DIVERSIDAD

Mendoza, 28 de Octubre de 2011


RESPETO POR LA DIVERSIDAD

Desde la Asociación Civil Mendocinxs por la Igualdad estamos profundamente conmovidxs por dos notas en particular, publicadas por columnistas del medio virtual “El Mendolotudo” y replicadas por el diario virtual MDZOL (Mendoza On Line). Las notas son “Beneficios de estar de novio con un travesti” de alguien que se hace llamar “Doctor Bomur”, y “Lo que el feminismo nos legó”, de otra persona que se hace llamar “Ángel Gris”.

El contenido de ambas notas es altamente ofensivo y contiene todos aquellos componentes contra los que se está batallando desde organismos de gobierno y desde los sectores de la sociedad civil.

La misoginia, el desprecio por la mujer, la humillación hacia las sexualidades diferentes han sido históricamente parte de la intolerancia de este país. Intolerancia que ha llevado en los más de los casos a consecuencias gravísimas como los crímenes de odio. 

Este machismo es el responsable de la desigualdad de poder que se ejerce constantemente entre el varón y la mujer, entre lo heterosexual y lo no heterosexual, de creer que los varones, por el solo hecho de serlo, están un escalón por encima de las mujeres. Aprendimos a creer que la norma es la heterosexualidad y todo lo que escape a ella representa un disvalor en sí mismo. Pero lo cierto es que cada vez que una mujer es violada, acosada, violentada, insultada, golpeada, negada, invisibilizada, explotada, secuestrada para la explotación sexual, obligada a obedecer, asesinada, obligada a callar y humillada al grado de querer desaparecer, esa responsabilidad es de todxs los hombres y mujeres que fomentamos y transmitimos ese machismo sexista, transfóbico y misógino como un valor ponderable.

¿Qué nos hace creer que el ser heterosexual es “la norma”? ¿Qué nos hace creer que el ser varón es mejor que el ser mujer?

Es con el lenguaje que condenamos o garantizamos las libertades, derechos y posibilidades de ser. Cuando usamos un plural masculino para denotar a todos y todas estamos invisibilizando a las mujeres. Cuando creemos que tenemos el derecho de entrar en la vida de lxs demás, de invadir la vida privada de lxs otrxs, no estamos haciendo otra cosa que sesgando sus derechos a ser y decidir sobre sí mismxs. 

Entonces, si el lenguaje está operando como un repetidor de conductas y de modelos misóginos, discriminadores y sexistas, los medios de comunicación tienen la enorme responsabilidad de frenar la reproducción de esos estereotipos fabricados, no reales, acerca de mujeres y de personas trans. En ese sentido, es inconcebible que existan publicaciones como las que “El Mendolotudo” ampara y defiende. 

Este medio online se dejó ver muy indignado con el INADI provincial porque tomó acciones frente al tratamiento de las notas publicadas por ellxs y replicadas por MDZOL. El INADI está para eso, para observar mediante denuncia la conducta discriminadora de todxs. En los twits de El Mendolotudo se excusan en “el chiste”, y no dudamos de que haya sido ese el espíritu, pero no se puede dejar pasar. También argumentan que hay dirigentes de ese organismo, como el delegado de La Rioja, que está acusado de ejercer violencia contra su pareja, como si esa situación (que el INADI de ninguna manera ha justificado, ocultado ni amparado) fuera una excusa para el proceder del medio periodístico. 

De continuar con ese tipo de publicaciones, nos veremos en la obligación de pensar que son la misma cosa que Agencia Nova, publicación que explicita constantemente su transfobia y odio contra Florencia Trinidad. 

Necesitamos que los medios de comunicación se comprometan en las diferentes luchas contra las violencias y discriminaciones, si no puede ser difundiendo las luchas de lxs diferentes colectivxs y promoviendo sus derechos, al menos, absteniéndose de replicar estos estereotipos y modelos tan nocivos para la sociedad.

Fuente:

jueves, 27 de octubre de 2011

CARTA A LXS DIPUTADXS MENDOCINXS EN EL CONGRESO NACIONAL

Cuando las mujeres hablamos de aborto, decimos “nosotras”, porque se trata de una práctica que está presente a lo largo de nuestras vidas: en nuestras familias, entre nuestras amigas, en nuestros propios cuerpos, como acto o como posibilidad. Nosotras abortamos, pero no contamos con el derecho legal de hacerlo. O podemos decir también que, aunque no se nos reconozca el derecho de hacerlo, abortamos igual, de cualquier manera. 

Abortamos con las condiciones de higiene y seguridad que podemos pagarnos, en una clínica privada, o privadas, justamente, de las que no podemos pagarnos, y lo hacemos con la “partera” del barrio o en la propia casa, con enormes riesgos para nuestra salud, y el terror de tener que necesitar después ayuda que nos exponga a la denuncia por parte del personal médico de un hospital. Esta diferencia en la seguridad que depende de la situación económica de la solicitante, contribuye al mercado negro del aborto clandestino, un mercado de 1000 millones de pesos cada año[1], que constituye además una clara injusticia social basada en las posibilidades económicas. Abortamos angustiadas por esta clandestinidad, a la que se nos obliga, incluso cuando nuestro caso se corresponde con alguna de las excepciones que contempla el Código Penal. Un ejemplo de esto es lo ocurrido con Ana María Acevedo, caso testigo en la región en el reclamo ante la CIDH[2]. Acevedo era una joven mujer santafecina, pobre y madre de tres niños, que cursaba un embarazo muy reciente cuando le diagnosticaron cáncer de mandíbula. Ante el pedido de aborto terapéutico, el Comité de Bioética del Hospital Iturraspe prefirió sostener el embarazo y, en cambio, suspenderle el tratamiento oncológico. La historia de Ana María termina con un embarazo malogrado a las 24 semanas, el dolor insoportable del cáncer, el coma farmacológico seguido de muerte y sus tres hijos huérfanos de madre[3]. Recordamos también el caso reciente de la adolescente misionera, embarazada fruto de la violación por parte de un tío, que reclamó un aborto; su madre fue mal informada acerca de falsos riesgos por el personal médico, que le impidió esta práctica, y hoy la niña cursa su embarazo en el total abandono por parte de todos los sectores, públicos y de la sociedad civil, que batallaron contra su derecho[4]. Historias similares se cuentan por docenas en todo el país, involucrando a niñas y mujeres con discapacidad mental, cuyas madres tuvieron que elegir entre hacerlas abortar en la clandestinidad, o resignarse a criar, además de una hija que no puede valerse por sí misma, al niño o la niña que esta tendría. Abortamos también empujadas a ello por el mismo sistema de salud que nos niega el acceso a los métodos anticonceptivos en muchas provincias. Es lo ocurrido con Mónica, una mujer entrerriana, de 26 años, pobre y padeciente del síndrome de Fallot, una patología cardíaca crónica: no le colocaron un dispositivo intrauterino (DIU) cuando lo solicitó, luego le negaron el aborto terapéutico en dos hospitales públicos, y ahora permanece internada, en reposo absoluto y lejos de su esposo y su hijo adolescente[5]. Abortamos exponiéndonos al reproche de sectores de la sociedad que insisten en la consigna de que el aborto es un asesinato, que llaman “bebé” al embrión, que nombran como “madre” a la mujer embarazada aunque no quiera serlo, argumentando un sufrimiento en el aborto que no es posible biológicamente por falta de desarrollo nervioso del embrión, y defienden los supuestos derechos del que denominan “niño por nacer”, creando con sus falacias una persona donde no la hay, e ignorando los derechos de la persona que sí existe, la mujer, a la que se reduce al rol de incubadora. Abortamos a pesar de las advertencias de estos mismos sectores que nos hablan de un supuesto daño psicológico irreversible, porque sabemos que, más allá de la persecución moralizadora y culpabilizadora de estos sectores, el único daño irreversible que nos amenaza es el físico, como la esterilidad o la muerte, consecuencia de la misma clandestinidad de la práctica, y no una angustia con la que intentan desmentir la capacidad que tenemos las mujeres de decidir sobre nuestros propios cuerpos. Abortamos aunque nos traten de asesinas e irresponsables, ignorando la relevancia que la contemplación de los derechos de las mujeres tiene en la agenda de los derechos humanos, y la alta incidencia que tiene en la Argentina la falla del método anticonceptivo en los embarazos, la violencia de género o la desinformación: el 40% de los embarazos en el país no fue buscado, un porcentaje que alcanza el 70% en adolescentes[6].

Abortamos en gran número, y por eso el derecho a hacerlo es un asunto relevante de salud pública. Recientemente, en la jornada “El aborto, un problema de salud pública”, el doctor Mario Sebastiani, del Servicio de Obstetricia del Hospital Italiano y presidente del Comité de Bioética de ese hospital, explicaba que en la Argentina se registra casi un aborto por cada embarazo llevado a término, es decir, más de 500.000 al año[7]. La clandestinidad de esta práctica genera al año más de 50.000 internaciones por aborto mal realizado[8] y más de 200 muertes de mujeres en edad fértil. Estos son los números que obligan a dejar de pensar en el aborto como una cuestión moral para entenderlo como un aspecto principal de la salud pública. Explica el doctor Sebastiani: “Hay algunos lugares donde esto está relegado a la clandestinidad, a la inseguridad, a la enfermedad y a la muerte; y en otros donde es un triunfo de la salud pública. Lo que significa que aún siendo terriblemente dificultoso el problema del aborto desde el punto de vista moral, religioso, humanitario, la salud pública les dice a las mujeres que no las va a desproteger ni les dará la espalda. La salud pública les ofrecerá a esas mujeres un procedimiento absolutamente seguro que interrumpa la gestación, luego las asesorará a los efectos de que no vuelvan a tener una repitencia y de que no vuelva a tener un embarazo no deseado. Esta escenografía se contrapone a la clandestinidad que resuelve el problema cuanto antes y de las peores maneras”[9]. La mención a la prevención de la repitencia hace foco en otro de los cuestionamientos frecuentes a la legalización del aborto: la posibilidad de que aumente la práctica. Es un argumento que suele utilizarse contra la ampliación de derechos: se dijo que las parejas se separarían más si se legalizaba el divorcio, o que se produciría una crisis social y familiar con la sanción del matrimonio igualitario. En el caso del aborto, no solamente se evitarían el daño físico y la muerte de las mujeres en edad fértil, sino que además, al quedar la práctica dentro del sistema de salud, se la podría asesorar con información médica veraz, y proveer con métodos anticonceptivos, para que pueda evitar la realización de una nueva interrupción de un embarazo no deseado. Contar con una ley de interrupción voluntaria del embarazo no obligará a nadie a abortar, pero, si asegurará la salud de las mujeres que aún a riesgo de enfermarse, morir o ir presas interrumpen sus embarazos porque no es su momento, o porque no lo pueden sostener económicamente o porque han sido violadas.

En los últimos años, los derechos humanos se han convertido en parte central de la agenda pública argentina. Así como reconocemos este avance, corresponde recordar que desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU), especialmente a través de la Relatoría del Consejo de Derechos Humanos (CDH), se sostiene que la salud sexual y reproductiva de las mujeres debe dejar de ser un asunto de moral pública para ser reconocida como un asunto central de los derechos humanos. El Relator Especial del CDH, Anand Grover, en el párrafo 21 del informe “El derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”, sostiene: “Las leyes penales que castigan y restringen el aborto inducido son el ejemplo paradigmático de las barreras inaceptables que impiden a las mujeres ejercer su derecho a la salud y, por consiguiente, deben eliminarse. Estas leyes atentan contra la dignidad y autonomía de la mujer al restringir gravemente su libertad para adoptar decisiones que afecten a su salud sexual y reproductiva. Asimismo, generan invariablemente efectos nocivos para la salud física, al ser causa de muertes evitables, morbilidad y mala salud, y para la salud mental, entre otras cosas porque las mujeres afectadas se arriesgan a caer en el sistema de justicia penal. La promulgación o el mantenimiento de leyes que penalicen el aborto puede constituir una violación de la obligación de los Estados de respetar, proteger y hacer efectivo el derecho a la salud”[10].

Es por todo lo expuesto que consideramos que nuestros legisladores y legisladoras tienen la obligación política de avalar, en este debate, el proyecto que reconoce el derecho absoluto a la interrupción voluntaria del embarazo, como práctica regular dentro del sistema de salud en todos los sectores. Las mujeres en la Argentina necesitamos, tenemos derecho y lo reclamamos, a la educación sexual integral para decidir, al libre acceso a los métodos anticonceptivos para no abortar, y la interrupción voluntaria del embarazo con garantía, legal, seguro y gratuito para no morir.


Firmamos: Mendocinxs por la Igualdad – Libres por la Diversidades – Juana Azurduy – Coordinación de Sociología de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNCuyo - Movimiento Universitario SUR – Libres del Sur Mendoza en el Frente Amplio Progresista

Fuentes:

[1] “Algo habrán hecho”, en Aborto con Pastillas, 31-08-2010. http://abortoconpastillas.info/2010/08/31/algo-habran-hecho/

[2]
“ONGs de Argentina Denunciaron ante la CIDH las consecuencias de la criminalización del aborto”, en Protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes víctimas o testigos de delitos o violencia familiar, 29-03-2011. http://www.proteccioninfancia.org.ar/node/464
[3]
“Condenada en nombre de la medicina”, en Página/12, 29-03-2011. http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/165132-52784-2011-03-29.html
[4]
“Denunciaron el abandono en que se encuentra la niña violada a la que se le negó el aborto no punible”, en RedMisiones.TV, 13-10-2011. http://www.redmisiones.tv/ampliar.php?id=1011
[5]
“Una vida en riesgo por negar un aborto”, nota de Mariana Carbajal en Página/12, 13-10-2011. http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-178801-2011-10-13.html
[6]
“Madres argentinas: tienen en promedio de 2 a 3 hijos”, en Diario El Ciudadano y la Gente, 16-00-2011.
http://www.elciudadanoweb.com/?p=260010

[7]
“En Argentina tenemos casi un aborto por cada recién nacido”, en Diario La Mañana de Neuquén, 22-10-2011. http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2011/10/22/en-argentina-tenemos-casi-un-aborto-por-cada-recien-nacido_124963#
[8]
“Reclaman políticas para evitar muertes durante el embarazo y el parto”, en DocSalud.com, 28-03-2011. http://www.docsalud.com/articulo/2232/reclaman-pol%C3%ADticas-para-evitar-muertes-durante-el-embarazo-y-el-parto
[9]
“En Argentina tenemos casi un aborto por cada recién nacido”, en Diario La Mañana de Neuquén, 22-10-2011. http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2011/10/22/en-argentina-tenemos-casi-un-aborto-por-cada-recien-nacido_124963#
[10]
“El derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”, Asamblea General de las Naciones Unidas, 03-08-2011. http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/66/254&referer=/english/&Lang=S

martes, 27 de septiembre de 2011

ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO, UNA DEUDA DE LA DEMOCRACIA: Despenalizar no es suficiente

Aborto Legal, Seguro y Gratuito

El 28 de septiembre es el Día de la Lucha por la Despenalización del Aborto en Latinoamérica y el Caribe. La fecha hubiera coincidido con una trampa legislativa en el Congreso nacional argentino, si no hubiera primado el criterio de no debatir temas sensibles durante la campaña electoral. La trampa consistía en presentar a discusión todos los proyectos juntos, entre los cuales se encuentra el de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, en un extremo, y el del diputado de la Coalición Cívica Juan Carlos Vega, en el otro. La Campaña viene peleando desde hace tiempo por la aprobación de un proyecto, que ya cuenta con la firma de 50 diputados, que convierta la interrupción voluntaria del embarazo en un derecho para todas las mujeres. Vega, presidente de la Comisión de Legislación Penal, intentó poner a debatir, junto a la iniciativa de la Campaña, el texto de su creación, en el que se apropia de la argumentación que valida el derecho irrestricto para fundamentar una pretendida garantía de derechos. En realidad, lo que hace el proyecto de Vega, en la pretendida modificación del artículo 86 del Código Penal, es exigir la denuncia policial o judicial en caso de violación y, aunque impone la obligación de realizar el procedimiento al sistema público, también añade el límite de las 12 semanas de gestación para cualquiera de los dos casos reconocidos: violación y riesgo para la salud de la madre. Reconoce también la figura del objetor de conciencia, permitiendo la no realización de la intervención en el supuesto caso de ser el efector de salud persona contraria al espíritu de la IVE.

Esto es una clara violación al derecho de las mujeres de ejercer libre y voluntariamente la maternidad o de no ejercerla, sosteniendo antiguas construcciones culturales que reducen a las mujeres al acto de procrear, sin tener en cuenta las necesidades y aspiraciones de ellas. Es por ello que consideramos que pensar la despenalización es insuficiente. Es poner límites a los derechos, es buscar consensos que negocian necesidades a cambio de votos. Es no reconocer el contexto en que se producen los embarazos no deseados en el país: violencia de género, falta de información, falta de acceso a los métodos anticonceptivos. Es volver a desentenderse de la salud y la integridad de las mujeres, especialmente de las mujeres pobres, que son las que sufren en mayor medida los efectos de la clandestinidad de la práctica; una clandestinidad que se ha cobrado la vida de 3000 mujeres desde el regreso de la democracia al país.

El proyecto de la Campaña, en cambio, reconoce el derecho irrestricto a la Interrupción Voluntaria del Embarazo para todas las mujeres hasta la semana 12 de gestación, y lo amplía más allá de esta etapa para los casos de violación, riesgo para la vida o la salud de la mujer, y malformaciones graves del feto. Impone, además, la obligación al sistema público de salud de realizar esta práctica toda vez que se la solicite.

El proyecto de la Campaña se enmarca en el reconocimiento de los derechos de las mujeres en lo que hace al ejercicio de su sexualidad, y la eventual maternidad, libre de imposiciones y de violencias, tanto en el ámbito personal como en el institucional obstétrico. Exige dar una respuesta parlamentaria a un debate iniciado en la sociedad desde la recuperación de la democracia y crear las condiciones para que tome cuerpo la consigna histórica: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir”.

Enlace al texto del proyecto presentado por Vega:

Enlace al texto del proyecto de la Campaña:

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